La división de salud GE Healthcare de GE (General Electric) junto con Intel y la Clínica Mayo, están investigando un nuevo modelo de asistencia médica para personas en situación de riesgo, diseñado para satisfacer las necesidades de los pacientes en donde sea que se encuentren, incluso en sus hogares.
La iniciativa contempla que ambas compañías multinacionales inviertan la suma de US$250 millones en los próximos cinco años, para investigar y desarrollar productos que permitan extender o derivar el cuidado desde los hospitales hacia los hogares.
La Clínica Mayo llevará a cabo un estudio de un año de duración, para determinar si el seguimiento de pacientes con enfermedades crónicas en el hogar, utilizando la tecnología de GE e Intel, reduce la cantidad de hospitalizaciones y de visitas a las salas de urgencia.
El estudio involucrará a 200 pacientes de la clínica mayores de 60 años. El objetivo es evaluar la efectividad del monitoreo diario en los hogares y calcular en qué porcentaje se reducen las visitas a las dependencias hospitalarias y las salas de emergencia. Esto permitirá también, que sean los mismos pacientes quienes puedan monitorear sus signos vitales, como la presión sanguínea y el pulso, al mismo tiempo que la información es analizada desde la clínica por los doctores.
“Éste es un paso muy importante para mejorar el acceso a la atención médica de calidad y al mismo tiempo para reducir los costos en salud”, dijo el presidente y CEO de Healthcare Systems de GE Healthcare, Omar Ishrak.








