Atucha II aportará energía en septiembre del 2011
En una etapa en la que ya se abordan detalles para la finalización, de ese proyecto habrá demandado desde fines del 2006 recursos por un equivalente de u$s1.800 millones.
La finalización de las obras de construcción de la usina atómica de Atucha II figuró durante tres décadas como uno de los proyectos que más se demoró, junto con los trabajos de elevación de la represa hidroeléctrica de Yacyretá.
A la hora de justipreciar sus beneficios puede destacarse que aportará al sistema eléctrico en 8.000 horas de funcionamiento al año un total de 5.600 GW/h representativos del 4% de una demanda nacional que en el 2009 llegó a los 110.988 GW/h. Pero lo más noble del aporte de Atucha II estriba en que permitirá reemplazar en usinas del tipo termoeléctrico que utilizan más de 11 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, volumen que hubiera consumido de haberse convertido la central a un ciclo combinado, tal como se estuvo por encarar a mediados de la década del ’90.
Con una crisis en la oferta gasífera nacional que aparece como el lado flaco de un abastecimiento hasta hoy basado en un 52% de la matriz energética primaria en el uso de ese hidrocarburo, la diversificación de las fuentes de provisión aparece como el mayor motor impulsor del recurso nuclear, cuya actividad científica y desarrollos tecnológicos es uno de las más prometedores del país.
A tal punto tiene solidez una apuesta al sector nuclear que el Gobierno de Cristina Fernández resolvió poner en marcha, esta vez en el seno de la CNEA, una gerencia específica que enrcara la construcción del primer prototipo de 25 MW del reactor Carem, de completo diseño nacional.
Un Carem con un potencial de 25 MW sería suficiente para garantizar las necesidades de energía de una comunidad con unos 100.000 habitantes.
Así lo expresó el gerente general de NASA, Jorge Sidelnik, al comentar en una reunión de la Asociación Argentina de Tecnología Nuclear que esa operadora estatal se apresta inclusive a lanzar trabajos de extensión de la vida útil de Embalse en base al logro de una tecnología “mejorada” de ese reactor Candú VI, que permitirá aumentar en 35 MW el aporte eléctrico de esa usina cordobesa que hasta hoy entrega 648 MW eléctricos.
La prosecución de las obras de Atucha II, explicó el gerente de Generación de Siemens Argentina, Luis Betti, es una tarea que absorbió la casi totalidad de los recursos profesionales disponibles en el país, al punto de que se debió poner en marcha en la localidad de Lima (donde se emplaza la central nuclear) dos escuelas de formación de soldadores especializados en las tareas que impusieron los montajes de los circuítos primario y secundario de ese reactor de potencia (PHWR).
Texto de Ernesto de Paola para El Argentino (extracto)
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